Cerrando los ojos se apaga el Universo
He escuchado esta frase en boca de un “rapero” de Zaragoza (España) y poco después he visto un blog de un periodista que hablaba más o menos de lo mismo aunque con un título diferente “Cortar y pegar es más barato que contrastar”. No he encontrado la conexión hasta hoy y por eso reflexiono sobre el asunto. Cerramos los ojos y creemos que todo se esfuma y no nos damos cuenta de que las cosas siguen en su sitio, no porque nosotros tengamos una varita mágica y hagamos desaparecer esos momentos desagradables o esos momentos que no nos importan.
Creemos que somos poderosos y tengo que reconocer que sólo somos un eslabón de las cadenas de mando. Ejecutamos nuestras acciones bajo un mandato de otros seres superiores, los jefes, los amigos, la familia, la pareja, los enemigos, nuestros miedos. En fin, un largo listado de seres que nos manejan a su antojo. La mayoría de veces no somos conscientes de sus órdenes, pero cuando nos damos cuenta y tomamos las riendas de nuestras propias decisiones, volvemos a cerrar los ojos. En esos momentos ya somos conscientes de que apagamos el universo para dejar a oscuras esos momentos en los que hemos perdido nuestro poder. Cerramos los ojos para evitar una confrontacción directa con el enemigo. Cerramos los ojos para no ver lo débiles que somos.
Lo que he aprendido en esta nota es que por mucho que nos empeñemos en mirar hacia otro lado, la realidad acaba mostrándose tal y como es. Sin tijeras, sin velos, sin evasiones, sin mandatos. Nos vemos en un espejo cristalino que refleja todo aquello que tenemos que cambiar.
Podrías ser tú
El otro día conocí a una mujer fuerte, con ganas de hacer cosas nuevas y de encerrar situaciones del pasado que únicamente le instalan en la memoria dolor, frustración e impotencia. Me habló de una Asociación que lleva trabajando en Segovia, España, hace unos cuantos meses ( si no recuerdo mal, desde el verano del año 2008).
Han sido meses de escalada sin descanso y contra un sin fin de obstáculos. Esta mujer tenía la sensación de llegar a su campamento base con la sensación de vacío y muchas veces de miedo, a veces por ella y en otras ocasiones por otras amigas o conocidas que eran “amenazadas de muerte” por gente descerebrada y con una gran dosis de brutalidad tanto física como psicólogica. Muchas han sido maltratadas y otras conviven con su verdugo.
No conozco sus historia al detalles ni tampoco he indagado que sentencias o qué condenas recaen sobre la otra parte, que en un principio ha sido la denunciada, lo único que he dibujado en mi mente al hablar con ella, es la sensación de miedo. Esta sensación de miedo se me ha quedado atascada en la garganta y aunque he vomitado varias veces sigue revolviéndose en mi estómago.
Desde aquí sólo puedo brindar mi apoyo a estas mujeres que hacen de la vida algo que merece ser vivido y explorado. Mi más profundo respeto por todas esas mujeres y, por supuesto, hombres cuyos derechos son sometidos a violaciones continuas en nombre del amor y del desamor.
Sabiduría latina
Recuerdo dos voces unidas por una gran canción que me dejan la misma sensación de dar gracias a la vida. Dos timbres que se mecen en un gran concierto y que llenan los espíritus de todos aquellos que estuvieron y siguen estando dispuestos a escuchar. Hoy traigo a Mercedes Sosa a mi pequeño espacio. Casi todos coindidieron en llamar a Mercedes, La Voz de Latinoamérica.
Recuerdo a esta mujer alzada en una montaña dando las gracias a la vida y al abecedario. Por aquel entonces yo era pequeña y me llamó la atención una canción en la que se daba gracias a las letras con los problemas que yo tenía con la profesora de Lengua. Hoy cuando escribo resuena en mi cabeza esa pequeña y simple frase, gracias a la vida que me ha dado tanto.
Los grandes medios ya han hablado de esta mujer, de su vida, de sus pensamientos, de sus letras, de su sentir, de su exilio, de su regreso y sobre todo, de su prosa combativa que le alejó durante años de su país de origen, Argentina. Han hablado de la Señora de la Canción Latinoamericana pero creo que bastante poco y, que yo sepa, nadie ha dedicado un especial a esas voces latinoamericanas que sonaron y sintieron en una época muy compleja. Quizás recordar se nos haga muy cuesta arriba en época de crisis.
Hoy recupero unas palabras publicadas en The Washington Post. Para mí son simplemente el retrato exacto de la cantante argentina Mercedes Sosa.
“La música no puede resolver los problemas. Los seres humanos tienen para resolver sus propios problemas. Pero la música puede consolar personas que sufren y tal vez pueda inspirar a la gente para tratar de resolver sus problemas. Los cantantes tienen que cantar lo que ellos creen para permanecer fieles a sí mismos. Yo creo en estas canciones, así que las tengo que seguir cantando”
¿Estupidez o galanteo?
El primer ministro italiano ha hecho de las suyas en la última aventura americana con motivo de la cumbre del G-20 en la ciudad estadounidense de Pittsburgh. En esta ocasión ha sido un gesto exagerado hacia la esposa de Barak Obama…

Con esta forma de expresar sin decir, ¡oh mamma mía, como está esta mujer! no tuvo que abrir la boca. Sus manos, brazos y cara lo decían todo ante la presencia abundante y copiosa (véase exuberante) de la esposa de Obama. El presidente de los Estados Unidos le miró de reojo y aguantó estoicamente ese inapropiado galanteo, permitido quizás en cenas íntimas de íntimos amigos. Pienso yo que que pensaría Obama que esas “expresiones” se las podría reservar para sus juergas italianas.
El caso es que este momento con la primera dama de Estados Unidos pasará a ser una anécdota más de la interminable lista de “calificativos” hacia las mujeres con las que se ha despachado a gusto el primer ministro de Italia, patria de Casanova y de los “playboys”. Recordaré que no hace mucho tiempo calificó al ejecutivo español como de “excesivamente rosa”. Meses después, también con su aire jovial y fresco, a pesar de superar ya la frontera de los 70, matizó que tan sólo fue una broma.
Yo me pregunto si el Sr. Berlusconi es estúpido o galante y como ninguno de los dos adjetivos muestra el verdadero talante de este empresario metido a político me quedo con cinco palabras: Fue un gesto bastante torpe. Y sobre todo lo que más me preocupa es que este personaje tiene voz y voto en la organización y planificación de la estructura ecónomica mundial.
Leonard Cohen
Esta tarde, el corazón se me ha sobresaltado al leer en un post que Leonard Cohen tuvo que suspender el concierto que daba el viernes en Valencia. “Fue tan sólo un desvanecimiento”, dicen los médicos. Mejor así. Le resultaría difícil al mundo sustituir a este magnifico compositor. Para mí una de las mejores voces que he escuchado en mi vida.
Te envuelve, te gira, te eleva, te busca, y además lo hace con una delicadeza extrema. Su tono es un lamento continuo que te rastrea la vida; lo que hiciste y en lo que te equivocaste, lo que esperas y no consigues, lo que te queda por hacer y lo que que estás a punto de conseguir. Sus letras son un repaso al alma humana, un vibrante microscopio en el que se ven en aumento tus pasiones, tus anhelos, tus miedos y tus ansias de devorar la vida. El tono de lamento es tan sólo la excusa que te permite mirar hacia dentro y ver lo que te encuentras afuera.
La música de este compositor canadiense te coloca en una plataforma en la que no te queda más remedio que saltar. La caída será como tú la quieras, libre o en paracaídas.
El secreto de los moais
“Revelan el misterio de la Isla de Pascua” . Estaba tan contenta cuando leí este titular que se me olvidó que muchas veces los periodistas inflan globos que ni siquiera contienen aire. La información no daba para mucho y tan sólo se ha confirmado que los sombreros rojizos de los gigantes de Rapa Nui se esculpieron en un volcán y que los trasladaron hasta su lugar de destino rodando. Es la versión científica pero yo creo que no hay que ser científico para pensar que esa era la opción más probable. Lo que aún no se sabe es cómo pusieron estos sombreros de varias toneladas de peso sobre las impresionantes cabezas de estos “vigilantes del océano”.
La Isla de Pascua pertenece a Chile aunque más de 3.500 kilómetros de agua separan a Rapa Nui de las costas del continente americano. El significado más curioso de la isla es la de “ojos que miran al cielo”. Quizás sus habitantes deseaban conocer que había más alla de ese horizonte salado y levantaron un cortejo de bienvenida para celebrar la posible visita de algún navegante que llegara de los cielos. Lo cierto es que estos magníficos habitantes de piedra siguen resistiendo el paso del tiempo pero que sepamos nadie ha venido de los cielos para desvelar su gran secreto.
Recuerdo algo de su historia gracias a una película (1994), dirigida por Kevin Reynolds y producida por Kevin Costner, en donde los Orejas Cortas y los Orejas Largas vivían enzarzados en una lucha de clases. Para darle consistencia a la película y atrapar a los espectadores se narra una historia de amor imposible al estilo de Romeo y Julieta.
El secreto de los moais sigue oculto, y me gusta pensar en ello. Algún día viajaré hasta los confines de este mundo para preguntar a alguna de estas criaturas de piedra qué sentido tuvo su creación. Si alguno me respondiera puede que encuentre un poco de sentido a la propia existencia de los humanos.
La vuelta a casa
La vuelta a casa había sido reencontrarme con “un viejo blues”. Un camino de espíritus caídos , tristeza y lamentos. Con esos ánimos regresaba a casa y me he encontrado con la muerte. Hace una semana fallecía una mujer joven, Véronica, 30 años cumplidos en marzo. No importa el parentesco con ella porque el mensaje que nos dejó a todos no entiende de familias, de amigos, ni de profesiones.
Fue valiente desde que le diagnosticaron cáncer. El proceso ha durado cinco años. Fue valiente porque en los momentos bajos nos ayudaba a mirar la vida de frente. Fue valiente porque sabía que estos meses eran una gran bolsa de regalos que iba entregando a quienes estuvimos a su lado. Fue valiente porque fue consciente que se iba y aún así tenía fuerzas para pedir a su corazón que siguiera con vida.
Verónica nos ha dejado y su ausencia empieza a fundirse con las actividades cotidianas de su marido, de su madre, de su padre, de sus hermanas, de sus amigos. Su mensaje de fortaleza sigue conmigo para que en estos momento de “viejo blues” piense en ella. La vuelta a casa ha sido dura pero te agradezco la paz y serenidad que me has dado.
V.F.P
(1 de septiembre de 2009)
Desempleados con vida propia
España tiene ya 4.137.500 desempleados. Una cifra redonda, bonita y casi sexy. Me gustan los números impares y menos los dos ceros del final y el cuatro del principio la cifra es mágica. Yo formo parte de este gran oasis de parados que pasan de los cuarenta y a los que cuando vamos a una entrevista de trabajo, el poco prudente responsable de recursos humanos te dice: y con este curriculum ¿qué haces aquí? Pues ya ves como estoy en el paro y no tengo otra cosa que hacer, pues, estoy pasando la mañana.
He tenido que digerir esta situación con tintes de Almódovar en varias ocasiones y al final he vuelto a casa con la sensación de que la culpa encima la tenía yo. Quizás es lo que persigan. Luego en mis momentos de reflexiones y asumiendo mi responsabilidad caigo en la cuenta de que lo único que he hecho en mi vida es trabajar. Esto parece que no importa. Los nuevos chavales o los más maduritos a los que ponen en cargos directivos, por decir algo, te dicen con una sonrisa blanca y pulcra que no necesitan una persona con un perfil como el mío para el puesto de trabajo. Lo que no te dicen que detrás de tí hay otro chaval o madurito que trabajará 12 horas al día al módico precio de lo que quiera su jefe, e incluso, que las vacaciones corren a su cuenta. Si apuramos más apelarán a la solidaridad para que trabaje gratis y así evitar el despido de algunos compañeros. Los fondos recaudados irán a la cuenta del asesoo o consejero correspondiente.
En fin, que a principios del siglo XXI , viendo las tonterías que echan en la tele, las tonterías que hay que escuchar a los responsables de la patronal española, las tonterías que hay que escuchar a los políticos que gobiernan y a los de la oposición, pues pienso que soy bastante inteligente. En el paro, sí, pero inteligente y con principios. Especialista en múltiples disciplinas y convencida de que este sistema hace aguas por muchos frentes.
Soy una desempleada más pero tengo nombre y apellidos, una familia sin hijos, amigos, algunos enemigos, una vida que me gusta vivir, una profesión que me gusta aunque ahora no la ejerza y sobre todo, tengo sueños e ilusiones que este sistema, en el que no creo ni confío, no conseguirá arrebatarme nunca.


RSS - Posts